Cómo identificar carreras emergentes en Chile relacionadas con la inteligencia artificial

Cómo identificar carreras emergentes en Chile relacionadas con la inteligencia artificial

Mientras algunos aún discuten si la inteligencia artificial (IA) es una amenaza o una oportunidad, las universidades chilenas han comenzado a rediseñar sus mallas curriculares, a crear nuevas carreras y a formar profesionales que no solo entiendan cómo funciona un algoritmo, sino que sepan convivir con él. El año 2025 marca un punto de inflexión: por primera vez, más de 40 programas universitarios debutan en el país, muchos de ellos directamente vinculados al desarrollo, aplicación y regulación de la IA.

Pero ¿cómo reconocer una carrera emergente en este campo? ¿Qué señales indican que una profesión está naciendo al calor de la automatización, el aprendizaje automático y la ética algorítmica? Y más importante aún: ¿cómo saber si vale la pena estudiarla?

Índice

Chile como laboratorio latinoamericano de inteligencia artificial

No es exageración ni chauvinismo. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la CEPAL, Chile lidera la región en uso, desarrollo y regulación de IA. El país obtuvo 70,5 puntos, superando a Brasil y Uruguay, gracias a su infraestructura tecnológica, políticas públicas y formación de talento especializado La Tercera | MSN.

Este liderazgo no es casual. En octubre de 2025, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que regula el uso de IA, robótica y tecnologías conexas, estableciendo principios éticos, derechos ciudadanos y mecanismos de supervisión La Tercera | MSN. La iniciativa, que ahora se discute en el Senado, busca preparar al país para un escenario donde la inteligencia artificial no sea una herramienta más, sino un actor social.

Carreras que nacen del cruce entre datos, ética y automatización

La inteligencia artificial no es una disciplina aislada. Es un campo transversal que toca desde la medicina hasta la arquitectura. Por eso, identificar carreras emergentes relacionadas con IA implica mirar más allá de los nombres obvios como “ingeniería en inteligencia artificial” o “ciencia de datos”.

Según el Ministerio de Educación de Chile, algunas de las nuevas carreras que debutan en 2025 y que tienen relación directa o indirecta con IA son:

Carrera nueva en ChileInstituciónEnfoque principalRelación con IA
Ingeniería en inteligencia artificialUniversidad de SantiagoModelado de algoritmos, aprendizaje automático, ética algorítmicaDirecta
Ciencia de datosUniversidad de ChileEstadística, programación, análisis predictivoDirecta
BioinformáticaUniversidad AustralGenómica computacional, simulaciones médicasAplicada
Ingeniería en automatización y robóticaDUOC UCControl de sistemas, sensores inteligentesAplicada
Derecho digital y tecnologías emergentesUniversidad Adolfo IbáñezRegulación de IA, protección de datosNormativa
Psicología computacionalUniversidad CatólicaInteracción humano-máquina, diseño de interfacesInterdisciplinaria

Lo interesante es que muchas de estas carreras no existían hace cinco años. Algunas nacieron como especializaciones dentro de programas tradicionales, otras como respuesta directa a las demandas del mercado laboral. Y todas comparten una característica: forman profesionales capaces de dialogar con sistemas inteligentes, entender sus límites y diseñar soluciones que no dependan exclusivamente de la máquina.

¿Qué habilidades se valoran en estas nuevas profesiones?

No basta con saber programar. Las carreras emergentes vinculadas a IA requieren una combinación de competencias técnicas, éticas y comunicacionales. Según el informe de Robert Walters Chile, las habilidades más demandadas en este campo son:

  • Pensamiento lógico y abstracto
  • Capacidad para trabajar con grandes volúmenes de datos
  • Conocimiento en lenguajes como Python, R o Julia
  • Sensibilidad ética frente al uso de algoritmos
  • Comunicación efectiva para explicar procesos complejos
  • Adaptabilidad frente a tecnologías cambiantes

Un ingeniero en IA no solo debe saber cómo entrenar un modelo, sino también cuándo no hacerlo. Un abogado digital debe entender cómo se toman decisiones automatizadas y qué derechos están en juego. Y un psicólogo computacional debe prever cómo una interfaz afecta la salud mental de sus usuarios.

¿Cómo saber si una carrera emergente tiene futuro?

La pregunta del millón. O mejor dicho, la pregunta de los próximos cinco años. Porque elegir una carrera hoy implica apostar por un escenario que aún se está escribiendo. Para tomar decisiones informadas, conviene revisar tres indicadores clave:

  1. Demanda laboral proyectada: ¿Qué tan buscados serán estos profesionales? El portal MiFuturo.cl ofrece estadísticas de empleabilidad e ingresos por carrera.
  2. Inversión pública y privada: ¿Hay fondos destinados a desarrollar esta área? Chile ha invertido en centros como CENIA y programas de formación en IA.
  3. Presencia internacional: ¿La carrera tiene equivalentes en otros países? Programas como ciencia de datos o ética algorítmica ya se enseñan en universidades de Europa y Estados Unidos.

Testimonio: “Estudié ciencia de datos sin saber que terminaría trabajando en salud pública”

Valentina, 27 años, egresada de la Universidad de Chile, cuenta que su interés por los datos comenzó con la estadística. “Nunca pensé que terminaría diseñando modelos predictivos para hospitales. Hoy trabajo en el Ministerio de Salud, ayudando a prever brotes de enfermedades usando IA. Es técnico, sí, pero también humano. Porque detrás de cada número hay una persona”.

Su historia ilustra cómo las carreras emergentes no son solo una moda académica. Son respuestas concretas a problemas reales. Y muchas veces, el camino profesional se define más por las oportunidades que por el plan original.

¿Qué riesgos implica estudiar una carrera emergente?

No todo es promesa. Las carreras nuevas pueden tener menos trayectoria, menos docentes especializados y menos redes de egresados. También pueden cambiar rápidamente, obligando a los estudiantes a actualizarse constantemente.

Por eso, antes de matricularse, conviene revisar:

  • La acreditación de la carrera y la institución
  • La malla curricular y sus actualizaciones
  • La vinculación con empresas o centros de investigación
  • La posibilidad de continuar estudios en el extranjero

Estudiar algo nuevo implica cierto vértigo. Pero también puede ser una ventaja competitiva. Como quien llega primero a una fiesta y elige el mejor asiento.

¿Qué rol juega el Estado en esta transformación?

El Estado chileno ha comenzado a regular y promover el desarrollo de IA. El proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados en octubre de 2025 busca garantizar el uso ético de estas tecnologías, proteger los derechos de los ciudadanos y fomentar la investigación La Tercera | MSN 24 horas.

Además, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha impulsado programas de formación, becas y alianzas con universidades para fortalecer el ecosistema de IA. No se trata solo de formar programadores, sino de crear una cultura digital que entienda los riesgos y las oportunidades de vivir con máquinas que aprenden.

Una decisión que mezcla intuición, datos y contexto

Identificar una carrera emergente no es como leer el horóscopo. Requiere mirar el mercado, entender las tendencias globales y, sobre todo, conocerse a uno mismo. Porque no todos nacieron para programar, pero muchos pueden encontrar en la IA un campo fértil para aplicar sus talentos.

Chile está en un momento único. Tiene la infraestructura, la voluntad política y el talento humano para liderar la conversación sobre inteligencia artificial en América Latina. Y eso se traduce en nuevas carreras, nuevos desafíos y nuevas formas de pensar el trabajo.

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