El cobre, el salmón y la fruta: los sectores exportadores chilenos en la mira de Washington

Chile no exporta solo materias primas. Exporta un modelo. Décadas de tratados de libre comercio, apertura de mercados y diversificación productiva construyeron una economía que en el primer trimestre de 2026 cerró con 30.307 millones de dólares en exportaciones totales, un crecimiento del 14,7% en doce meses. Pero ese dinamismo tiene un talón de Aquiles: la dependencia de pocos mercados clave y la vulnerabilidad ante decisiones unilaterales de socios que representan porciones sustanciales de esa demanda.
El cobre: columna vertebral con blindaje propio
El cobre sigue siendo el principal producto de exportación chileno. Chile produce cerca del 27% del cobre a nivel mundial y sus ventas se dirigen mayoritariamente a China y Asia, no a EE.UU. Por eso, los aranceles estadounidenses tienen sobre el cobre un impacto más indirecto: actúan vía la desaceleración de la economía global que genera la guerra comercial, lo que presiona los precios a la baja en los mercados de futuros. La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) monitorea esas variables con atención, porque cada centavo de variación en el precio del cobre tiene implicancias directas para el presupuesto fiscal chileno, dado el peso de Codelco y las mineras privadas en los ingresos del Estado.
El salmón: el sector más golpeado
Con el 42% de sus ventas orientadas al mercado estadounidense y una cuota del 55% en ese mercado, la industria salmonera chilena es la más expuesta a la política arancelaria de Washington. El arancel del 10% aplicado desde abril de 2025 ya genera pérdidas estimadas de entre 400 y 500 millones de dólares anuales directamente para el sector. Un estudio elaborado por la academia en 2026 eleva ese impacto a 1.400 millones de dólares cuando se consideran los efectos indirectos sobre la cadena de suministros, la logística y los servicios asociados.
El competidor más beneficiado por esta situación es Noruega, que opera con arancel cero en EE.UU. y que además lidera el mercado global del salmón atlántico. Para Chile, perder participación frente a los noruegos no es solo una derrota comercial; es un problema de empleos en la Región de Los Lagos y Los Ríos, donde la salmonicultura es uno de los mayores motores económicos del sur del país.
La fruta: la contraestacionalidad como ventaja amenazada
Chile es el tercer exportador mundial de manzanas y uno de los principales proveedores de cerezas, uvas y berries para el hemisferio norte durante su invierno. Esa contraestacionalidad es una ventaja estructural irreemplazable: EE.UU. necesita fruta fresca cuando Chile la tiene disponible. El problema es que ese diferencial de precio puede verse erosionado si un arancel del 10% —y eventualmente del 12,5%— encarece el producto frente a competidores que tienen condiciones comerciales más favorables. Marruecos, por ejemplo, está siendo señalado por los gremios chilenos como el principal beneficiario potencial de una mayor carga arancelaria sobre la fruta chilena en EE.UU.
La estrategia de diversificación: necesaria pero lenta
El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, planteó con claridad la meta: diversificar la canasta exportadora y los mercados. India, Indonesia y países de Oriente Medio aparecen como destinos con potencial de crecimiento. El Gobierno ya inició conversaciones con India para un acuerdo comercial. Pero la diversificación real de mercados toma años: requiere infraestructura logística, certificaciones sanitarias, acuerdos fitosanitarios y construcción de relaciones comerciales que no se construyen en un trimestre.
| Producto | Principal mercado | % de exportaciones afectadas por EE.UU. | Alternativas de diversificación |
| Salmón | EE.UU. (segundo mercado) | 42% del total de ventas | Asia, Brasil, Europa |
| Cerezas | China (mayoría) | Menor dependencia de EE.UU. | Ya diversificado |
| Manzanas | EE.UU. y Europa | Alta exposición norteamericana | Europa, Latinoamérica |
| Vino | EE.UU. tercer destino | Relevante | Europa, Asia |
| Cobre | China y Asia (~70%) | Impacto indirecto | Ya orientado a Asia |
La disputa arancelaria pone en evidencia una vulnerabilidad que Chile conoce pero no ha resuelto del todo: la concentración de sus exportaciones en pocos productos y pocos mercados. El cobre, el salmón y la fruta representan juntos una parte desproporcionada de los ingresos externos del país. Diversificar esa estructura es el objetivo declarado de sucesivos gobiernos. La presión de Washington puede ser, paradójicamente, el estímulo que finalmente acelere ese proceso.